Hoy llegaba a las tiendas
la nueva colección que Roberto Cavalli ha diseñado para H&M, como ya ha hicieron otros diseñadores consagrados en colaboración con
la marca sueca. Una colección esperadísima para muchos, y un
bodrio excéntrico para otros. Yo, efectivamente, soy de los que piensan que la colección era como muy de extrarradio. Si su
colección prêt-a-porter ya tiene un
punto hortera, al menos para mí, imagínense como es la ropa para
H&M, que es de muchísima peor calidad.
Pues bien, para ellas
el diseñador proponía vestidos con
su estampado estrella,es decir los estampados felinos, como
el leopardo. Y
vestidos metálicos en oro. Típicos vestidos que te encuentras en la tienda de la
Pepi de la esquina, pero que no le haces ni caso, pero claro como este lo ha
diseñado Cavalli, pues todas peleándose por ellos.
La línea de hombre también se caracterizaba por ese
rollo de italiano, con camisa y chaqueta, aunque fuera mucha
más básica, puesto que puedes encontrar las mismas piezas en cualquier
tienda Inditex,ya que eran camisetas, cárdigans y camisas en
un rollo de fondo de armario.
Además, para dar en el clavo, añadió una
línea de accesorios, tan recargados como
el palacio de María Antonieta, y que además de ser feísimos y carísimos, en relación con su calidad,los encuentras igualitos en los
mercadillos de los domingos. Una colección que tuvo
una campaña chulísima, pero que a la hora de la verdad la ropa es
chabacanera, chabacanera. Aun así, a todos aquellos que les ha encantado la colección, que no se dejen influir
por esto. ¿Pero a quienes de verdad la han visto, qué les pareció?