Tan sólo quedan un par de horas para que la mejor semana de la moda abra el telón, y espero que suba el nivel de todo lo que se ha visto hasta ahora, porque muy pocas son las colecciones que vale la pena mencionar.

La semana de la moda londinense nunca ha sido de mi agrado, a pesar de que sea realmente la cuarta pasarela más importante (y no la de Cibeles como pretenden hacernos creer). Se caracteriza por su aire moderno combinado con un gran dosis de colorismo y jóvenes talentos. Aunque yo me quedo con sus valores más seguros, como la vuelta de Burberry a su tierra natal. Una colección muy bien compuesta y con una paleta de colores idónea y fiel al estilo de la firma. Por mucho que critiquen a Christopher Bailey, creo que es el diseñador perfecto para la casa y que sabe amoldarse a ella temporada tras temporada.

Me ha encantado que haya vuelto Julien Macdonald, aunque ya lo hizo la temporada pasada, ha sido en esta edición cuando más boom se le ha dado. Su paso por Givenchy le lanzó al estrellato, aunque sus propuestas para la firma francesa no tienen nada que ver con el Givenchy siniestro de hoy en día. En Macdonald todo era tributo al cuerpo y vulgaridad, pero una vulgaridad tan refinada y creíble que termina gustándote, y eso es es lo que sigues encontrando en su actual colección.

Quiero destacar los vestidos con estampado tartán de Christopher Kane me han parecido bonitos pero vamos que sin más, así como la colección de Luella, la cuál me ha parecido muy mona pero le ha faltado ese toque más trash al que nos tiene acostumbrados.

Ahora ya damos paso a las propuestas italianas. Yo esperaba con muchas ganas el relanzamiento de Versus con Christopher Kane a la cabeza, y la verdad que me ha defraudado mucho después de una colección de accesorios que prometía tanto. Aunque también es verdad que Versus nunca tuvó el potencial de Versace, pero podría haberle sacado muchísimo más partido.

En cuanto a la última colección de Donatella para Versace hay muchas opiniones, a unos les parece un horror mientras que a otros les parece una pasada. A mí la verdad que me ha gustado bastante, en especial los minivestidos estampados, por lo que respecta a sus propuestas largas, debemos tener en cuenta que Donatella nunca tendrá ese don innato que poseía Gianni, pero tampoco están nada mal, y no pretenden engañar con el tipo de mujer al que se dirigen. Además, esa imagen como despedida final me parece súper chula.

Quiero terminar destacando la colección de D&G, que pese a ser horrible, me ha gustado por volver a ver a los Dolce&Gabbana de antaño, aunque no se puede decir lo mismo de sus propuestas para su firma principal. Y los primeros pases de la colección de Moschino también me parecen mencionables más que nada por el estilismo que llevan, es como un rollo muy Chanel ochentero que casa perfectamente con un editorial de Emmanuelle Alt. Como habéis comprobado después de diez días de desfiles seguidos, muy pocas son las propuestas destacables, aunque siempre nos quedará París.
P.D. No he comentado nada acerca de la colección de Prada porque no le he pillado el punto, a parte de que seguro que nos vamos a hartar de ver a surferos y gente tumbada en la playa, así que paso. Y la de Gucci me parece patético que Giannini intente emular a Tom Ford, y le salgan unas propuestas tan poco idóneas para una firma de lujo.
P.D.2. ¿No os han parecido muy flojos y poco brillantes los cástings de modelos en la mayoría de desfiles?

















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